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Jejeje... rvr, me encantan los comentarios sobre la omnisciencia del narrador en la novela. Lo cierto es que, con mi manía de LAPD (lectura asistida por ordenador) descubrí estos misterios incluso antes de llegar a ellos en la novela. Así que anduve leyendo un poco como siguiendo la piedra en una Rayuela... Una vez terminada la novela, por cierto, me he puesto a saltar por el texto de una zona a otra (no con un plan prefijado, como indicaba Cortázar en su obra), y de repente vas encontrando otra novela y otra y otra. Me explico: cuando uno empieza Criptonomicón, vas encaminado hacia la historia de la criptografía y los hackers, porque todo lo que te han comentado del libro va por ahí, hasta en las tapas, hasta en la introducción. Pero las tramas se van desarrollando (casi de forma exponencial, en algunos momentos, sobre todo a mitad del segundo libro). Entonces, qué pasa? algo que leíste más o menos por encima porque creías que era solamente algo anecdótico o complementario de la trama principal -la que tú creías que era principal, quiero decir- se va convirtiendo en fundamental más adelante. A lo largo del libro hay varios de esos cambios, así que, si uno se anima a empezar una relectura azarosa, va descubriendo esos volúmenes de cada trama. No digo con esto que Criptonomicón sea una novela especialmente pensada de esta forma, sólo que, como suele pasarme, cuando leo tengo tantas ganas de llegar al final, posiblemente para sentir el Criptonomicus Interruptus que dices, que siempre me maldigo por ir demasiado linealmente. Y eso, en esta novela, se paga...
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